martes, 29 de mayo de 2018

Proyectos políticos impactantes

El arte de servir al bien común. 


Muchos políticos sólo están tras sus intereses personales, oportunidades exclusivas para su familia y aprovecharse económicamente de los bienes del Estado. 

No obstante, la opinión pública y los medios de comunicación confieren mucha importancia a su imagen y a sus promesas.


Todos convocan el apoyo de los ciudadanos , porque saben que cuando se deciden por un candidato a su gusto, suspenden su incredulidad y dan por ciertas las propuestas. 

¿Qué haces por el bien de tu familia?, ¿Qué estás haciendo por el bien de las personas donde vives?, ¿Qué puedes hacer por el bien de la sociedad? 


Algunas personas se sienten atraídas a hacer política, cuando comprenden que hay factores estructurales en la sociedad que mantienen o agravan las condiciones desfavorables y la desigualdad en las que viven muchas personas. 


Los políticos exitosos hacen política: hablan del bien común, cierto o no, para hacerse escuchar y ser elegidos. 

¿Para qué es un proyecto político? 


Un proyecto político busca mejorar la convivencia, transformar las condiciones de vida, consolidar el bien común de los ciudadanos y fortalecer la autonomía de un pueblo para gobernarse. 

Por ejemplo, si tú participas en el consejo de administración de tu edificio o en la junta de acción comunal de tu barrio, velando por el bien común, estás desarrollando un proyecto político. 


Si te lanzas a la vida pública como político o apoyas a un político, para hacer valer tus opiniones y tus derechos en función de lo que afecta a un grupo, también estás desarrollando un proyecto político. 

¿Qué es un proyecto político? 


Un proyecto político es el conjunto actividades y recursos que modifica las decisiones y la vida de un grupo o de la sociedad en general. 


Por ejemplo, escoger una nueva junta que represente a los copropietarios o a los ciudadanos, conseguir dinero para llevar a cabo algún programa, reunirse periódicamente para debatir puntos de vista y tomar decisiones, establecer normas de convivencia, etc., son propias de un proyecto político. 

¿Cuáles son los factores más importantes del proyecto político? 


Si tú quieres liderar o participar en un proyecto político decente, te invito a tener en cuenta: 


El servir: necesitas estar dispuesto a dar más de lo que recibas y a trabajar por la solución de los problemas de la comunidad.

Las personas: debes tener razones o lazos importantes con la comunidad que quieres servir. 

La situación: descubre tu conexión emocional con lo que afecta a las personas o las circunstancias que enfrentan. 

El equipo: atrae, apoya o lidera un grupo que se entusiasme con los cambios deseados. 


El programa: enfoca los beneficios concretos y duraderos más importantes para las personas. 

La estrategia: elige caminos que estén de acuerdo con tus valores y que sean legales. 


Los resultados: no pares hasta que no hayas logrado normas, servicios u obras para el bien común. 

Un proyecto político debe tener un impacto favorable en el bien común de la sociedad. 


Un proyecto político no entusiasma a todas las personas por igual, pero todos debemos contribuir al bien común que es el propósito fundamental de la política honesta. 

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sábado, 26 de mayo de 2018

Proyectos sociales eficaces

Empatía para llevar felicidad en la adversidad. 


Así como la Cruz Roja es una escuela de formación de muchos jóvenes que quieren ayudar a los demás, hay muchas organizaciones sociales que atraen a muchas personas. 

¿Cuándo te gusta ayudar?, ¿A quiénes te gusta ayudar?, ¿Qué necesidades de los demás te conmueven? 

Hay algo, muy dentro de nosotros mismos, que nos permite “ponernos en los zapatos de los demás” y reconocer sus necesidades, esto es, mostrar empatía. 


Aún más: alguien describió la empatía como “ponernos en los zapatos del otro y caminar una milla”, es decir, no sólo comprender sus necesidades sino ser capaz de vivir sus dificultades y compartir sus expectativas. 

Cuando se es profundamente empático, la situación del otro se convierte en una causa y en una oportunidad de participación social. 


Tales sentimientos empáticos, con frecuencia los experimentamos con nuestra familia, nuestra pareja, nuestros compañeros de trabajo, la gente que nos ayuda, etc., y dan lugar a pequeños proyectos sociales: ayudar en la mudanza, cuidar los niños de alguien, apoyar en un postoperatorio, preparar una fiesta de bienvenida o hacer una recolecta de dinero para ayudar a un necesitado. 

En algunos casos, percibimos que la necesidad es muy grande y nos vemos comprometidos con una causa que demanda un esfuerzo mayor de nuestra parte y la colaboración con otros. Son los proyectos sociales. 


¿Para qué es un proyecto social? 


Un proyecto social busca ayudar a quienes enfrentan condiciones adversas, brindándoles herramientas de manejo o transformación de su situación. 

Por ejemplo, un grupo de jóvenes pertenecientes a la Cruz Roja puede ser convocado para ayudar a los desplazados por la violencia territorial, las víctimas de una catástrofe natural, los heridos en un accidente, los enfermos por un brote epidémico o familias en situación de vulnerabilidad. 

¿Qué es un proyecto social? 


Un proyecto social es el conjunto de actividades y recursos para solucionar una necesidad de un grupo social. 


Por ejemplo, ante una catástrofe, los voluntarios pueden recibir y repartir ayudas internacionales, organizar un campamento de refugiados o desplazados, brindar capacitación o recreación, distribuir agua y alimentos, promover actividades de autocuidado, etc. 

¿Cuáles son los factores más importantes del proyecto productivo? 


Si tú quieres liderar o participar en un proyecto social, te invito a tener en cuenta: 

El propósito: un objetivo o una causa con mucho sentido para ti y que te conmueva. 

Los beneficiarios: personas que naturalmente quieras ayudar y que de verdad te necesiten. 

Tu tiempo: las horas disponibles, sin descuidar otros asuntos importantes. 

Tus habilidades: en qué actividades puedes dar lo mejor de ti mismo y brindar alegría.


La coordinación: con quiénes necesitas trabajar para que la ayuda sea más efectiva. 

Los recursos: un grupo con absoluto respeto hacia los bienes o servicios destinados a ayudar a los necesitados. 


Los proyectos sociales son inevitables porque somos sociales por naturaleza.

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jueves, 24 de mayo de 2018

Proyectos productivos exitosos

Cómo llevar a cabo cualquier proyecto productivo. 


En algunos supermercados puedes comprar bandejas con pequeños cultivos de lechugas, champiñones o germinados. En casa, tú tomas lo que necesitas, mientras que el resto se mantiene vivo, fresco y sigue creciendo. 


¿Qué te gusta hacer?, ¿Cuáles son los productos de lo que te gusta?, ¿A quiénes pueden beneficiar tus productos? 

La huerta en casa es una solución relacionada con el cuidado de la salud y la nutrición, compatible con los pequeños espacios de nuestras viviendas urbanas. 


Pero esta solución está llegando con éxito a los compradores porque se apoya en nuestro gusto por cultivar. Las plantas en casa, la jardinería, la horticultura y la agricultura son manifestaciones de nuestro pasado de recolectores, sembradores y cosechadores. 

Así como algunos prefieren cultivar plantas, otros crían animales, son artesanos, construyen vías o edificaciones, prestan servicios, producen obras de arte, etc. En el vivir social, se intercambian los proyectos productivos de los individuos. 


Un proyecto es, básicamente, la manera de llevar a cabo algo que se quiere hacer. 

¿Para qué es un proyecto productivo? 


La finalidad de cualquier proyecto productivo es crear algo que puede ser consumido, usado o intercambiado. 

Por ejemplo, una huerta casera es para el consumo de vegetales frescos en la familia; un pequeño armario, es para ser usado en nuestra casa o la de un conocido; una línea de vestidos de baño es para ser vendida en un mercado. 

¿Qué es un proyecto productivo? 


Un proyecto productivo es el conjunto de actividades y recursos necesarios para crear bienes o servicios con algún valor. 


Por ejemplo, la huerta casera involucra semillas, materas, tierra u otro soporte, nutrientes, agua, luz, aire, siembra, riego, cuidado, cosecha. 

¿Cuáles son algunos factores importantes del proyecto productivo? 


Si tú quieres desarrollar un proyecto productivo, te invito a que tengas en cuenta: 

Tus gustos: embárcate en algo que disfrutes hacer. 


Tus capacidades: conocimientos, habilidades y destrezas que tienes o que puedes desarrollar. 

Los productos: bienes o servicios que te gusten o que gusten a otros. 


El valor: necesidades que resuelven los bienes o servicios que quieres producir o las nuevas oportunidades que generan. 


Los destinatarios: las personas que se benefician al consumir, usar o comprar tus productos. 

Todo proyecto productivo, desde el más elemental al más sofisticado, te hace crecer como persona porque tú mismo te transformas cuando eres productivo.

Hay ansiedades, soledades o sinsentidos que se resuelven o se hacen más llevaderos con un proyecto productivo o con cualquier proyecto personal


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martes, 22 de mayo de 2018

Vive el presente

No puedes vivir en el pasado ni en el futuro. 


Quienes se han enfrentado a una enfermedad o un accidente muy grave, suelen cambiar su actitud respecto del tiempo: deciden vivir más atentos a lo que el presente les brinda, porque conocen la fragilidad de vivir. 

¿Qué recuerdos te atan al pasado?, ¿Cómo estás aprovechando tu presente?, ¿Qué haces para el futuro? 

Nadie sabe cuánto tiempo va a vivir. ¿Décadas?, ¿Años?, ¿Meses?, ¿Días?, ¿Horas?, ¿Segundos? 


Damos por sentado que viviremos mucho tiempo, pero nunca podemos estar seguros. 

Aunque acostumbramos ver el tiempo como una línea continua que viene del pasado, pasa por el presente y se proyecta hacia el futuro, la realidad es que toda nuestra vida vivimos en un eterno presente. 

Los recuerdos de la infancia sólo son recuerdos; lo que vivimos cuando éramos pequeños fue nuestro presente. 


Las imágenes del futuro sólo son imágenes; lo que vivamos dentro de unos pocos segundos o muchos años, será nuestro presente en ese momento. 

En este sentido el pasado y el futuro no existen. Sólo un presente que podemos acoger como un don del vivir. 


Sin embargo, muchas veces nos quedamos atrapados en el pasado, añorando los buenos momentos, recriminándonos nuestros errores, culpando a otros por lo que nos hicieron; o nos perdemos en el futuro, imaginando que vendrán tiempos mejores, llenándonos de miedo por lo que vendrá o de ansiedad por lo que no sucederá. 

Muchas enfermedades, problemas y conflictos, están relacionados con nuestra excesiva atención al pasado o al futuro. 

Es cierto que nuestro pasado nos afecta, en la medida de que vivimos las consecuencias de los que hicimos o dejamos de hacer. 

Pero nuestro bienestar también está relacionado con las decisiones, acciones y relaciones que vivimos en nuestro presente porque, de hecho, nos podemos “sacudir” de nuestro pasado, muy fácilmente, si así lo queremos. 


Tener un proyecto de vida no es olvidarse de vivir en el presente; es elegir el presente que hoy queremos vivir y lo que queremos mantener de nuestro presente, en el futuro. 

Pero puede ser que nuestro presente no nos satisfaga en varios aspectos. Por eso, tener un proyecto de vida, también es identificar la situaciones que ahora queremos cambiar para poder vivir “nuestros sueños”; en este sentido, proyectar nuestra vida es una manera de vivir un presente, cada vez mejor. 


¡Vive TU proyecto, con lo mejor que te ofrece tu presente, elige lo que quieres mantener y lo que quieres cambiar en tu presente! 

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sábado, 19 de mayo de 2018

Que se rompa no es el problema

Todo depende de lo que hagas después de la ruptura. 


Estamos amarrándonos los zapatos y se nos rompe un cordón; lo remplazamos, si tenemos uno nuevo, o lo corremos por los ojales para tener dos puntas más cortas que podamos amarrar. 


¿Qué acostumbras hacer cuando algo se te rompe?, ¿Cómo se refleja eso en tus relaciones?, ¿Qué puedes hacer para afrontar una ruptura? 

Así como las cosas se rompen con frecuencia, nuestras relaciones también se rompen. 

A veces, es un alivio que se rompan, porque nos quitamos de encima una carga, un dolor, un sufrimiento que llevábamos soportando algún tiempo. Otras veces, las relaciones que se rompen, nos duelen, nos entristecen o nos llenan de rabia. 


Las rupturas que más nos mortifican, son aquéllas que nos recuerdan que no fuimos cuidadosos o que obramos de manera indelicadamente y que, por nuestra culpa, la relación se dañó. 

Como nosotros nos transformamos con base en las relaciones que tenemos con nuestro entorno, algunos rompimientos tienen un costo muy grande para nosotros, en la medida de que dejamos de beneficiarnos o de crecer con una relación positiva. 


Por ejemplo, piensa en la niña que rompe con sus amigas de toda la vida, piensa en el joven que es expulsado del colegio, piensa en la pareja que se separa y con ello dan por terminados su mejores planes, piensa en los amigos que dejan de ser socios y acaban con un negocio promisorio. 

Puede haber un sacrificio y un costo muy alto, cuando nuestras relaciones se rompen. 


Pero si una relación se rompe, por casualidad o por culpa nuestra, siempre tenemos la oportunidad de crecer y de hacernos mejores con lo que hagamos frente a las nuevas circunstancias. 

Si tú te enfocas en superar una relación rota, eso te hace mejor; si tú trabajas para recuperar una relación rota, eso te hace mejor; si tú reflexionas y aprendes de un rompimiento, eso te hace mejor. 

Recuerda que lo que te hace crecer no es tanto la relación en sí misma, que a veces se compone sólo de recuerdos, deseos o expectativas, sino que son las acciones mutuas, la creación de mejores habilidades y nuevos horizontes lo que hace crecer: aceptación, ayuda, colaboración, ideas, soluciones mutuas, etc. 


En la vida, naturalmente hay momentos de ruptura, de cambio y de reinvención de nosotros mismos o de nuestro estilo de vida. 

Es muy importante afrontar estos momentos con valentía y esperanza, porque tu actitud influye mucho en tus acciones y tus acciones en los resultados que obtienes. 

La próxima vez que algo se rompa en tu vida, no te quedes atrapado en la ruptura, mira las opciones que tienes para crecer y hacerte mejor, porque tienes la oportunidad de tratar ese momento como un regalo de la vida y como una lección. 


No dejes que el pasado te atrape, ni te enredes con tus sentimientos; vive el presente como tu mejor oportunidad para crecer y ser feliz. 

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jueves, 17 de mayo de 2018

Poder interior: ¿Cómo puedes hacerte más fuerte?

Elige las relaciones con tu entorno. 


Así como hay plantas de sombra y hay plantas de luz, que depende de donde la pongas, crecerán bonitas o no, hay personas que prefieren la tranquilidad de su habitación y otras que disfrutan la actividad del exterior. 


¿En qué aspectos has mejorado?, ¿Qué has hecho para mejorar?, ¿Cómo han influido los demás en ti? 

Para cualquier ser vivo es muy importante el lugar donde permanezca; esto es igualmente importante, para nosotros los seres humanos. 

Porque el sitio en el que vivamos y los espacios en los que nos movamos, nos modelan, nos hacen y definen nuestro potencial. 


¿Cómo puede ser esto? 


Las personas, y todos los seres vivos, somos organismos que se producen a sí mismos. Esto sucede biológicamente a nivel molecular. 

En el plano social, los seres humanos nos hacemos a nosotros mismos a través de la manera como interactuamos con nuestro entorno. 


El conjunto de tales interacciones, y las situaciones que vivimos, se encadenan en nuestra vida, construyen nuestra historia personal y social, y se repiten de manera recurrente; es el ciclo de creación vital

El ciclo de creación vital 


Está conformado por las interacciones que eliges; tiene un alto impacto en lo que eres y en tu potencial: 

Estar: los sitios donde permanezcas, donde estudies, donde trabajes y donde convivas, determinan en gran medida tus acciones. 

Actuar: lo que hagas, tus actividades, tu movimiento, tu trabajo, tus pasatiempos, determinan tus resultados. 


Tener: las cosas que compras, lo que tienes, tu casa, tu ropa, tus accesorios, los bienes que usas, tus valores, tus amigos, influyen en tus creencias. 

Creer: lo que aceptas como cierto, los conceptos que descubres, la manera como piensas de ti mismo y de tu vida, determina tu poder interior. 


Poder: tu talento, tus habilidades, tu aprendizaje, tu persistencia, tu confianza en ti mismo y en los demás, determinan tu capacidad para transformar el mundo en el que vives y tu potencial. 

El ciclo de creación vital se repite una y otra vez. A través de este ciclo vas evolucionando y te vas haciendo cada vez mejor [o peor, depende de tus decisiones]. 


Aunque se repite, nunca es exactamente igual, porque lo que produce en ti y en tu entorno, cada vez le da un “nuevo sabor”. 

Vive a conciencia y con responsabilidad tu propio ciclo de creación vital: elige estar, elige actuar, elige tener, elige creer y elige tu poder. 


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martes, 15 de mayo de 2018

¿Eres tu propia creación?

Una maravillosa explosión de vida 


Una diminuta planta, un perrito o un bebé tienen mucho en común. Tienen una capacidad innata para crearse a sí mismos, constantemente. 


¡Qué maravilloso es observar de cerca la germinación de la planta, el crecimiento del cachorro o el desarrollo del niño! 


¿Qué situaciones de tu vida actual te ayudan a crecer como persona?, ¿En qué aspectos estás creciendo?, ¿Cómo puedes cultivar tu crecimiento integral? 


Esta capacidad para crearte a ti mismo(a), es una extraordinaria capacidad de tu ser biopsicosocial: 
  • Eres un ser vivo 
  • Con emociones, sentimientos y pensamientos 
  • Necesitado de los demás 
Estas tres dimensiones, determinan tres maneras distintas de crearte a ti mismo(a) todos los días: 

En lo biológico: te creas a ti mismo alimentándote de manera balanceada, tomando agua y bebidas saludables, haciendo ejercicio, tomando pausas activas durante tu jornada de estudio o de trabajo, cuidando tu higiene y tu salud. 


En lo psicológico: te creas a ti mismo resolviendo los problemas del diario vivir, interpretando las experiencias como lecciones de vida, leyendo, siendo creativo, innovando, examinando tu manera de actuar y de comportarte, enfrentando tu propia lucha interior. 


En lo social: te creas a ti mismo relacionándote con los demás, sirviendo a otros, pidiendo la ayuda de los demás cuando lo necesitas, compartiendo el día a día con tu familia, amigos o compañeros, conversando o dialogando, cuidando a los más frágiles, resolviendo los problemas comunes. 


Cuando te creas a ti mismo(a), multiplicas tus capacidades y creas más opciones de bienestar y felicidad, que te benefician y benefician a los demás. 

¿Qué debes hacer hoy para crearte? 

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Feliz Día de la Familia y del Maestro

sábado, 12 de mayo de 2018

El arte de inspirar a otros

Es el arte de amar y vivir bien. 


La mamá, con su cuidado y dedicación a cada uno de sus hijos, es modelo de inspiración para muchos poetas y pintores. 


¿Quiénes te han inspirado?, ¿Qué te inspira en tu vida?, ¿A quiénes inspiras? 

En nuestros recuerdos, podemos encontrar palabras, gestos y acciones de nuestra madre, o de otros adultos amorosos, que nos inspiraron a ser mejores. 


Nos inspiraron porque nos infundieron razones, motivos, alicientes o sueños que fueron decisivos en algún momento de nuestra vida o que, aún en el presente, nos animan y mueven. 

También podemos encontrar inspiración en personas con las que nos relacionamos, así como en hechos cotidianos o conductas registradas, por ejemplo, en un video: un niño pequeño con su generosidad, una adolescente con su sabiduría, un joven con su compromiso, una mujer valiente, un marginado que resiste, un líder con su carisma, pueden ser muy inspiradores. 

Hoy tenemos más fuentes de inspiración que en cualquier momento de la historia, porque hay mucha facilidad para ser testigos de actos sencillos, muy humanos, casi espontáneos y naturales, que pueden ser más inspiradores que los discursos más emocionantes. 

La verdadera inspiración es como un viento renovador, como un soplo divino, que impacta nuestra vida de dos maneras: nos muestra una manera de actuar y nos genera un horizonte completamente nuevo. 


Por ejemplo, cuando alguien nos inspira alegría, estamos más dispuestos a reír o actuar como esa persona y, también, nos sentimos impulsados a ver nuestro mundo con una mirada más alegre y esperanzada. 

Tu vida, bien vivida, puede ser inspiradora para los demás. 


Tú inspiras a otros cuando amas lo que haces, cuando eres coherente con tus valores, cuando sigues tus sueños, cuando eres fiel a tus propias reglas, cuando vives TU proyecto de vida. 

Cuando eres auténtico y amoroso puedes ser muy inspirador para otros, sin que te lo propongas. 

Inspirar a otros es otra manera de trascender. 

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